martes, 11 de noviembre de 2008

CUENTOS Y LEYENDAS DEL MONSTRUO DE ORIN O EL MODERNO ODONTÓLOGO

Alguien recuerda a Orin el novio dentista sádico de Audrey en “The little shop of horrors”? Pues yo sí, y debo decir que hasta ayer le buscaba desesperadamente para que me arrancase la dichosa muela del juicio, que me tiene ya más que harta, cansada y desesperada. Resulta que hace unos meses, bueno unos meses, CONCRETAMENTE SEIS! (uff que no me conviene alterarme que me duele más) se me cayó un empaste y lejos de arreglármelo lo que me hicieron fue desencadenar un seguido de dolor y sufrimiento. Ahora ya me he acostumbrado, pero…. ¿habrá vida sin dolor?????? Pues bien, después de estar llamando cada semana para pedir consulta porque el dolor no remitía si no al contrario aumentaba, se cachondea de mí. Sí, sí, toda una Dra. en odontología y estomatología que llevaba 20 años tratándome y también a mi familia, lejos de atender al paciente, o sea yo, y escucharme tal y como manda su código deontológico, o sea el hipocrático, me hace dudar de mi salud mental y física diciéndome que es imposible que lo que me pasa sea culpa de la incrustación que me ha puesto y menos de la muela del juicio que tengo interna y me dice que vaya al otorrinolaringólogo, al neurólogo y al ginecólogo(?) Como el dolor me despierta por las noches y me vuelve loca, me da antibiótico (?) y al cabo de unos días se calma. Otro gran (?) Pero ella sigue erre que erre, así que voy a por una segunda opinión que me dice que hay que sacar la del juicio y ya veremos la otra..... Bueno. Además la explicación que me da es coherente y pido hora con la máxilo facial. Cuando me visita me pregunta si tomo ansiolíticos, de hecho es con acento argentino y tomás ansiolÍticos?” (¿estoy en un dentista o en un psiquiatra?). "Es que tenés la mandíbula ESTRESADA!!!! y me receta valium para que duerma! Y digo yo, si la mandíbula está estresada que haga yoga o tai-chí, ¿NO?. Además, si mi nombre completo es Eva Mª Marmota de Todos los Ceporros!!! "Señora que me despierto por el dolor, que no quiero que me drogue, que quiero que me cure!!! Ah! Y que esté tres meses comiendo blando. ¡PERO SI YA LLEVO CUATRO SEÑORA, CUATRO, QUE NO PUEDO MORDER, QUE SI LO HAGO LA MUELA DE ABAJO ME TALADRA LA ENCÍA DE ARRIBA!!! ¡POR DIOS!!! Calma, serenidad y calma Eva, respira hondo o es capaz de mandarte un electroshock o una lobotomía. Total, que por fin llega el día que voy a la farmacia y alucinan que todavía siga con el problema y me dicen “yo sé de alguien que te curará”. “Bueno, a ver, después de tanto tiempo casi he perdido la fe, aunque no la esperanza.” Pues ayer fui. Dios mío que descanso y que relax. Me pide permiso para hacerme una prueba y adivinad, por unos instantes mi mundo se quedó sin dolor, sin zumbidos, sin pinchazos, y sin contractura en las cervicales. ¿Había alcanzado el Nirvana? Creo que ni David Copperfield hubiese conseguido un resultado igual. La prueba sirve para diagnosticar el problema y el mío es ........ que hay que sacar la muela del juicio! Veo que lo habéis adivinado. Y que la otra ya veremos, que se han juntado dos problemas. ¿Comprendéis entonces porque buscaba a Orin desesperadamente hasta ayer? Aunque también me servía Steve Martin si se acordaba bien de su papel.
MORALEJA: Si se te cae un empaste no vayas al dentista porque quizás te mandará al podólogo o quién sabe, a la peluquería. Mejor me llamas, y te digo a quién acudir.

LA UVA MITOCONDRIAL

En la mitología tanto cristiana como judía, Eva fue la primera mujer que Dios creó sobre la Tierra, y como en mi casa yo soy la primogénita… Pero además, en ciencia se denomina Eva mitocondrial al ancestro de mujer que poseía las mitocondrias del cual descienden todas las mitocondrias de la población humana actual. Por ello, Eva mitocondrial correspondería a un único antepasado femenino de la que converge toda la población actual de Homo sapiens. O sea, a la primera mujer (sigo siendo la primogénita). Si a esto le añadimos que existe una uva eva o beba de los santos y que es una uva blanca que aparece autorizada como variedad vinífera en Extremadura, tierra donde yo nací y que por cierto no tengo el placer de conocer, pues ya tenemos el salteado de mi título.
Así que la uva mitocondrial como bien suponéis, soy yo. ¡Menudo derroche de materia gris!¿verdad?
¡Por favor, por favor! De que manera tan tonta, la supuesta inteligencia y originalidad de mi mente queda desprestigiada y mancillada de golpe por culpa de un delirio psicótico provocado por la inflamación de la dichosa muela y de tanto anti-inflamatorio.
Que como siga así, a este paso después de sacarme el cordal, tendran que ingresarme en una clínica de desintoxicación de echinacea, árnica e ibuprofeno.
Y digo yo, ¿lo de muela del juicio será porque te lo hace perder, supongo?. Porque ¡“ATACAÍTA” ME TIENE!
En fin este tema está mejor tratado en otro monólogo que por supuesto voy a colgar a continuación.
Así que me callo y ...... willkommen, bienvenus, welcome, zum Paradies, au Paradis, to Paradise.